Etimología

El término "mandarín" surgió de las relaciones comerciales entre portugueses y chinos a comienzos del siglo XVII. Los comerciantes lusos llegaban a las ciudades chinas en busca de té, seda y otros artículos exóticos, y trataban con oficiales chinos del gobierno imperial Chino. Sus subordinados tenían prohibido contactar con los forasteros, de esta manera el comercio se realizaba sólo con estos funcionarios, y fue así que el idioma utilizado por estos funcionarios que mandaban fue conocido como "mandarín" (en portugués "mandarim") en occidente. Otra versión largamente difundida para el origen del término es que tendría su origen en la palabra hindi "mantri", significando "consejero", "ministro de estado", pasando entonces al malayo "mantri", y después al portugués "mandarim" y, a partir del portugués, fue asimilada por otras lenguas europeas, incluyendo al inglés, donde el registro del primer uso de la palabra "mandarin" data de 1589.