Escritura china









Uno de los rasgos más distintivos de la cultura china es su sistema de escritura, de origen logográfico, similar en este sentido a los sistemas maya y egipcio. La escritura china consta de miles de símbolos, llamados caracteres, en chino hànzì (漢字 / 汉字), que se han utilizado durante al menos tres mil años como forma escrita de la lengua china. El sistema de escritura chino fue adoptado también por otras lenguas asiáticas, en particular el japonés, el coreano y el vietnamita. Estas dos últimas abandonaron casi por completo el uso de caracteres durante la segunda mitad del viglo XX, mientras que en Japón se continúan utilizando los caracteres, allí denominados kanji (漢字).





Origen legendario




La tradición china atribuye la invención de los caracteres chinos al personaje legendario Cang Jie, ministro del mítico Emperador Amarillo (Huang Di), quien habría inventado los caracteres inspirándose en las huellas de los pájaros.
Existen otras leyendas menos difundidas sobre el origen de los caracteres. Una de ellas, recogida en el Laozi sitúa el origen de los caracteres en un sistema de nudos en cuerdas. Otra leyenda señala a los ocho hexagramas del Yijing, inventados por el sabio legendario Fu Xi, como precursores de los caracteres.


Estructura de los caracteres chinos


El sistema de escritura chino consta de un repertorio de miles de caracteres. Aunque se pueden llegar a contar decenas de miles de caracteres si se cuentan todo tipo de formas variantes, arcaicas o sumamente raras, la mayor parte de los diccionarios chinos actuales contienen entre 1 y 27 caracteres diferentes. No es un mito, los caracteres son en general palabras, sino que corresponden más bien a la idea de morfenas. Cada carácter corresponde a una sílaba en el lenguaje hablado. Este hecho, el que cada carácter sea una sílaba, es probablemente el causante de la idea errónea de que el chino es una lengua monosilábica. En realidad, la mayor parte del léxico chino moderno se compone de palabras bisílabas, entendiendo como palabra una unidad léxica que se puede combinar libremente en una frase. En el chino clásico se utilizaban muchas más palabras monosilábicas pero, aún así, no se sabe de ningún estadio de la lengua en que todas las palabras hayan sido monosilábicas. De hecho, existen términos bisílabos que se escriben con dos caracteres que sólo pueden aparecer juntos, como por ejemplo gāngà (尷尬 /尴尬, "avergonzado") o jǔyǔ (齟齬 /龃龉, "altercado"). En estos casos, ni tan siquiera sería posible un análisis semántico o etimológico como unión de dos morfemas.
Existen diversos criterios para clasificar los tipos de caracteres chinos. Lo más sencillo es dividirlos en tres categorías básicas:
Los caracteres más antiguos son pictogramas, esto es, dibujos del concepto que representan. Por ejemplo:
Ejemplo de pictogramas chinos.png El primer carácter, pronunciado rén en mandarín moderno, significa "persona", y procede del dibujo de un perfil humano. Este carácter es una auténtica palabra monosilábica y se utiliza en chino moderno. El segundo ejemplo, pronunciado , significaba "árbol" en la antigüedad, y representa, de manera estilizada, el tronco, la copa y las ramas del árbol. En chino moderno, este carácter ha pasado a significar "madera", mientras que árbol se dice shù (樹 /树).
El segundo tipo de caracteres son los llamados ideogramas. En estos casos los pictogramas se combinan para sugerir ideas por asociación. Por ejemplo:
Ejemplo de ideogramas chinos.png Estos dos ideogramas se basan en los pictogramas anteriores. El primero, pronunciado qiú, significa "prisionero", significado sugerido por la imagen de una persona encerrada. En chino moderno, la palabra normal para decir prisionero es qiúfàn (囚犯), forma bisílaba que aún contiene este carácter. El segundo carácter de la imagen significa "bosque", idea sugerida por la repetición del árbol. En este caso, el chino moderno también ha acabado dándonos una forma bisílaba: La palabra actual es sēnlín (森林), donde aparece también otro ideograma similar con tres árboles.
El tercer tipo de caracteres lo constituyen los fonogramas. Este tipo abarca la inmensa mayoría de los caracteres chinos actuales. Consiste en la modificación de otro carácter con el que comparte pronunciación añadiéndole otro componente que lo distingue. El componente añadido es a menudo uno de los llamados radicales, que aporta una idea semántica respecto al tipo de significado representado por el nuevo carácter. Veamos dos ejemplos:
Ejemplo de fonogramas chinos.png Estos dos fonogramas están basados en los ideogramas anteriores, pero corresponden a palabras totalmente diferentes. En ambos caracteres se aprecian tres trazos a la izquierda. Estos trazos son conocidos como "tres gotas de agua", o "radical del agua", y proceden del pictograma que significa agua. Los caracteres que tienen estas tres gotas de agua suelen tener un significado relacionado con el agua o los líquidos. El primero, pronunciado qiú, se basa en el ideograma qiú por el mero hecho de que tiene la misma pronunciación. Su significado clásico es "nadar" y se utiliza poco en chino moderno. Una palabra con este carácter es qiúdù (泅渡, "cruzar a nado"). El segundo carácter se pronuncia lín, y es por esa coincidencia fonética por la que se basa en el carácter del bosque. Las tres gotas de agua nos indican que se trata, sin embargo, de un término relacionado con el agua. Su significado es "empapar". En chino moderno se puede utilizar como verbo monosílabo, o en algunas combinaciones bisílabas, como en la palabra línyù (淋浴, "ducha").
Lo más probable es que en un estadio antiguo de la lengua estos fonogramas empezaran escribiéndose con el mismo carácter cuyo sonido comparten, y que el añadido del radical se produjera posteriormente para clarificar el significado, de manera análoga, salvando las distancias, al uso que hacemos en castellano de la tilde para diferenciar monosílabos de significado diferente, como "si" y "sí", o "te" y "té".
El sistema de caracteres chinos no es, por lo tanto, un inventario de palabras monosilábicas, como a veces se dice, sino más bien una suerte de silabario inmenso con el que se representan los sonidos de las palabras de la lengua hablada.